Maria Nunez
Hoy elevamos nuestras oraciones a Dios por el alma de Luis. Aunque su partida llena nuestros corazones de tristeza, tenemos la esperanza que nos da la fe cristiana de que ahora descansa en la presencia del Señor. Gracias, Señor, por el tiempo que nos permitiste compartir con él, por su vida y por el amor que sembró en quienes lo conocimos. Confiamos en tu promesa de vida eterna y pedimos que brille para él la luz perpetua. Que Dios lo reciba en su gloria y conceda consuelo y paz a toda nuestras familia. Amén.

